Los escritores también tienen su #Librodeldía

Juan Carlos Chirinos, escritor venezolano autor de:

El niño malo cuenta hasta cien y se retira, Editorial Norma (2004), La reina de los cuatro nombres. Olimpia, madre de Alejandro Magno, Editorial Oberon (2005), Miranda, el nómada sentimental, Editorial Norma (2006),  Nochebosque, Editorial Casa de Cartón (2011)

 

¿Cual es tu libro del día?

Me acaban de regalar Trabajos forzados, de Daria Galateria, en una preciosa edición de la editorial madrileña Impedimenta. Es un libro de lo más entretenido, porque en él la autora habla de los trabajos que algunos escritores se vieron obligados a realizar para poder subsistir; así, Gorki trabajó como descargador en el Volga; Bukowski, en una fábri ca; Svevo fue comerciante; Anatole France trabajó quince años en la Biblioteca del Senado francés, pero Proust no duró ni un día en la Biblioteca Mazarin; incluso ya siendo algo famosos, otros siguieron trabajando. Georges Perec, por ejemplo, continuó con su labor de documentalista en un laboratorio médico: trabajaba cuarenta horas a la semana y seguía la opinión de Voltaire: “es imposible ocuparse de la cultura sin una buena base económica”. Es curioso comprobar la vida “cotidiana” de los escritores, que muchas veces es ajena a lo que escriben. Eliot renunció a Harvard para trabajar en banca. El libro se ocupa de veinticuatro escritores entre los que están, además de los mencionados, Boris Vian, Bruce Chatwin, Raymond Chandler, Louis-Ferdinand Céline y Colette. Aún no lo he terminado -por eso es mi libro del día- y lo estoy disfrutando mucho. Está escrito con amable prosa y es de esos textos que da pena terminar, piropo mayor, a mi modo de ver, que se le puede hacer a un escritor. Nada mejor que la inercia de seguir leyendo para amar un libro. La autora, la romana Daria Galateria, es profesora de literatura y especialista en memorias, sobre todo de mujeres de los siglos XVII y XVIII, periodo que debe de ser un tesoro de chismes y confidencias. Recomiendo vivamente este libro, sobre todo para aquellos curiosos que quieran saber cómo es la vida “real” de un escritor que tiene que hacer malabarismos para comer y seguir pegado a las palabras. Aquí yace el testimonio de la resistencia que hay que tener para dedicarse a este oficio hermoso, pero veleidoso.

 ¿Algún placer culposo literario?

Todo el tiempo leo cómics, El nombre de la rosa y la Regla, de Benito de Nursia. Pero no me siento culpable. A decir verdad, no me siento culpable por lo que leo o dejo de leer desde el 18 de noviembre de 1992.

¿Un libro que haya marcado un antes y un después?

He pensado mucho en esto desde hace tiempo así que me temo que tengo una respuesta  irritantemente precisa y de varios libros: mi primera -alucinada- lectura de los siete años, Platero y yo, de Juan ramón Jiménez, sé que será la última antes de morir; luego en los setenta pasé la infancia leyendo La rosa y el anillo, de William Thackeray, y todavía busco un libro que se le parezca, sueño con escribir algo así; en 1981, Ana Isabel, una niña decente, de Antonia Palacios, me abrió los ojos a la literatura erótica; en 1985, Ulises, de James Joyce, me mostró que se podía escribir de maneras que ni siquiera sospechaba; en 1987, en Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sábato, me enamoré de Alejandra Vidal y pasé horas pegado al Informe sobre ciegos; en 1989, por fin hice clic con Percusión, de José Balza, a la que sigo considerando una de las dos novelas más importantes de la literatura venezolana del siglo XX (la otra es Doña Bárbara). Más tarde, El falso cuaderno de Narciso Espejo, de Guillermo Meneses, y Doktor Faustus, de Thomas Mann: si fuera alpinista, todos esos libros serían mis ochomiles.

 @juance en Twitter


#Librodeldía del jueves 24 de mayo de 2012

tomasrenato #Librodeldia “Viajes con Heródoto” de Richard Kapusciński

serienegra Fantástico retrato del autor de #novelanegra Charles Willeford y de su “Miami Blues” ow.ly/d/DBa #LibrodelDía

G_Arriaga RT @leninperezperez: Mi #librodeldia es El búfalo de la noche, de @G_Arriaga pic.twitter.com/zS1mqhcE

MissDedalus Mi #LibroDelDia es Liubliana de Eduardo Sanchéz Rugeles. Háganse un favor y léanla.

martinezmeucci Wow, gracias! RT @AleCanchica: #LibroDelDia “Apaciguamiento” @martinezmeucci. Hasta ahora impecable en el uso de … m.tmi.me/qwOw3

AleCanchica #LibroDelDia “Apaciguamiento” @martinezmeucci. Hasta ahora impecable en el uso de categorías y teoría, sin desperdicio. No puedo soltarlo

argelmatta #LibrodelDía Miss Peregrine’s Home for Peculiar Children.- #MAIGAD

leninperezperez: Mi #librodeldia es El búfalo de la noche, de @G_Arriaga pic.twitter.com/xcA5kkqy

GranLemur @LennisRojas @hectorres @ficcionbreve Recibamos de los libros, mordiscos de cultura y conocimiento. Los jueves usa #LibrodelDia y, muerde!

LennisRojas :) RT @mercygisselle: Increíble hasta ahora leeré por fin “El Principito“ #Librodeldía

marlenemariana2 #Librodeldia Recomiendo: La biblioteca Magica de Bibbi Bokken de Jostein Gaarder y Karl Hagerup

mariannedh También estoy leyendo “The writing of fiction” de Edith Wharton #librodeldia

mariannedh Mi #librodeldia es la Antología de jóvenes narradores sucrenses de El perro y la rana (2011)

rodcasares Solo quiero que amanezca de @oscarmarcano, editado por @ed_puntocero es mi otro #Librodeldía

danielmartincas Que divertido me está resultando Maldito Karma, de David Safier. #libros #Librodeldía me quiero convertir en una hormiga.

caa2410 A propósito del #librodeldia: Los cinco libros imprescindibles de Victoria De Stefano prodavinci.com/blogs/los-cinc… via @prodavinci

ateneaj Nadie acabará con los libros, excelente ensayo de Umberto Eco y Jean C. Carrière sobre el porvenir de esos tesoros -los libros- #LibroDelDía

desayunoconjoey Otro Jueves de #librodeldía y voy con “Cosas que los nietos deberían saber” de Mark Everett cortesía de @ed_puntocero

Antonogni #librodeldia Bárbara Tuchman “La Marcha de la Locura”, la insensatez. pic.twitter.com/NZ31yoJO

elenacardona “Huellas en el agua” #LibroDelDia #Gelman #Jueves

centenoIsrael “Me ordena que parta el 8. Lamento no partir hoy mismo. No soy héroe de estas catástrofes” Plan de evasión. A. Bioy Casares mi #librodeldia

cotidiana Mis #librodeldia son Instrucciones para leer este libro de @Fedosy y Caracas Muerde de @hectorres. Muy diferentes, muy, muy buenos ambos.

Magarosas Mi #Librodeldía es Compañero paciente de Luis Enrique Belmonte. Un alacrán!

atamagog Mi #LibrodelDia es Caracas muerde, del amigo @hectorres. Estremecedoras historias de una ciudad que muestra y encaja sus filosos dientes.

Daniel_Fermin #LibrodelDia Instrucciones para leer este libro, de @Fedosy (Santaella). Aquí, una entrevista > bit.ly/JULeno

rodcasares Plegarias nocturnas de Santiago Gamboa editado por Mondadori es uno de mis #Librodeldía Excelente novela, una vez más.

marujita21 #librodeldia pim pam pum y los poemas del distroy de Rebolledo

DLiteraria #Librodeldía “El cuervo blanco” de Fernando Vallejo

DulceMRamosR #Librodeldía “Fragmentos” de Marilyn Monroe con prólogo de Antonio Tabucchi

jtvilla Nuevos arbitrios es mi #librodeldía Pásense por @RevistaOjo para que conozcan a la autora, Kira Kariakin -> revistaojo.com/2012/05/24/tre…

ManuelOcando Mi #librodeldia es “Cuentos de amor de locura y de muerte” de Horacio Quiroga es.wikisource.org/wiki/Cuentos_d…

Ciribarr Para ahondar un poco en este desorden #Librodeldia : “La máquina de impedir”de Colette Capriles y “Golpe al vacío” editado por Lugar Común

Ciribarr Otro #Librodeldia : “Amor feliz y otros poemas” de Wislawa Szymbroska. La profundidad de lo simple.

Ciribarr Mi #Librodeldia es “Tristano muere” de Antonio Tabucchi. Recuerdos dulces y terribles entre la prosa y la poesía.

Raomely Como esta semana lo recordé con especial cariño, mi #LibrodelDia es Harry Potter ow.ly/b7Qil

EdLugarComun Reseña de #Compañeropaciente escrita por Jesús Suárez en #Librodeldía: bit.ly/JUZHS3

4thau Mi #LibrodelDia es,por fin, Caracas muerde (y duro) de @hectorres

LaPekke El Lector de Julio Verne, de Almudena Grandes #LibrodelDía

Entrediversos Feliz leyendo a Janne Teller y su obra “Ven”, por eso es mi #LibrodelDía

ellibrero “De que vuelan vuelan” (Alfa) Michaelle Ascencio #librodeldia @ficcionbreve @BibliotecaGZ @editorial_alfa @EldoctorNo

ellibrero “París no se acaba nunca” (Anagrama) Enrique Vila-Matas #librodeldia @ficcionbreve @editorial_alfa @EldoctorNo @BibliotecaGZ

libreriasonica Mi #LibroDelDia es PORTUGAL Y VENEZUELA: 20 TESTIMONIOS de @yoyiahu bit.ly/9XjREy al rescate de @CulturaUrbana

ellibrero “La independencia a palos” (Alfa) Elias Pino Iturrieta #librodeldia @ficcionbreve @EldoctorN @editorial_alfa @BibliotecaGZ

karen_jas #Librodeldía “Piedra de mar” de Francisco Massiani y “El libro de Esther” de Méndez Guedez.

AMarquina #LibroDelDia “Casi un objeto” de Saramago

a_migo_a #LibrodelDia “@mendezguedez: Ideogramas, publicado por Páginas de espuma :periodistadigital.com/ocio-y-cultura…

elperronaranja Tenemos #LibrodelDía #LIJ Es La Merienda del Señor Verde edita Ekaré.

elperronaranja Nuestro #LibrodelDía es Ensayo Sobre la Ceguera de José Saramago. Vamos discutirlo en Julio en Círculo Cerrado.

MorandiniTV #LibroDelDía Historia de la Crítica Moderna de Rene Wellek, Tomo III – disculpen pero a cada capítulo se pone más interesante que Twitter!

Esclvsa #juevesdelibros #librodeldía “Putas asesinas” de Roberto Bolaño.

nnancy_ Mi #LibrodelDia y de noche es #CaracasMuerde de @hectorres Crónicas de las vivencias del caraqueño, que estremece por lo actual

mifrero También estoy leyendo La posibilidad de una isla de Michel Houellebecq. Controversial. #Librodeldía

nnancy_ Hoy por ser #LibrodelDia les recuerdo que ando en la busqueda de “Blanco Nocturno” cualquier información se agradece

Lapeilustrada ¡Buenos días! Lee con nosotros el #Librodeldia @ellibrodeldia “La realidad es otra” de Albert Lladó facebook.com/pages/A-Fortio…

vsemtei @QueLeer mi #LibrodelDia “Anais Nin y Henry Miller: una pasión literaria” pic.twitter.com/rQi1Xmuf

maqroll30 Mi #librodeldía, es La máquina de impedir, de @cocap, libro clave para entender este desmadre político.

ficcionbreve Leer es leer dentro de sí. Los jueves usa #LibrodelDia y comparte ese espejo para mirar por dentro

martin_twelve libro que empezaré hoy: “Bolívar de carne y hueso y otros ensayos” de Francisco Herrera Luque #librodeldia mypict.me/n1Vod

ficcionbreve “El arte debe ser como ese espejo que nos revela nuestra propia cara”. Leer te ayuda a conocerte. Los jueves usa #LibrodelDia

CarlaMariela @jpenalver Hola, buen día! Me compartes una micro reseña de “La independencia a palos” de @eliaspino #LibroDelDia

jpenalver La independencia a palos” de @eliaspino @CarlaMariela Hoy, como todos ls jueves, recomienda tus lecturas favoritas con el tag #LibroDelDia

mifrero Uno de los que estoy leyendo El clan de los parricidas de Ambrose Bierce mi #Librodeldía

Compañero paciente

Desde que hizo su aparición a mediados de los noventa, la obra poética de Luis Enrique Belmonte pudo alcanzar, más allá de los laureles que otorgan fama momentánea, el reconocimiento no sólo de la crítica más exigente, sino también el de sus pares, exquisitos poetas que, como Eugenio Montejo, habitan ya en el Parnaso de la poesía venezolana contemporánea. Por ese entonces, los poemas de Cuando me da por caracol (1994), Cuerpo bajo la lámpara (1996) o Inútil registro (1998) se podían inscribir dentro de una tendencia estética que reflejaba fielmente el resquebrajamiento de los horizontes utópicos y de referentes sociales de larga data. Hablamos de una suerte de poesía de convergencia que en otra parte llegamos a definir como una estética situada a medio camino entre la tradición y la renovación; entre el esplendor verbal y el interés comunicante; entre la densidad filosófica y el lirismo esencial. Una forma de hacer poesía que pretendía estar a salvo de las estridencias y del experimentalismo vanguardista, pero también de la simplicidad coloquial del prosaísmo o de la poesía exteriorista. Una poesía que, en resumidas cuentas, prefiguraba el espíritu posmoderno de desconfianza hacia el cambio y que apostaba por la búsqueda de un lenguaje poético de raíces firmes y anclado en la permanencia.

A esos rasgos  formales –también visibles en la obra de poetas hispanoamericanos como Roberto Juarroz, Álvaro Mutis o el propio Montejo- Belmonte supo añadir otros de su propia cosecha: la recurrencia a las transfiguraciones, la utilización del humor irónico y el interés por aproximarse a diversas formas de lo “oscuro” -la muerte, el mal, el horror- desde una peculiar concepción de la materia. No faltaban, asimismo, dentro de sus textos, temas afines a este tipo de poesía: la inquietud existencial, el desamparo, la confusión amorosa. Sin embargo, todos ellos eran tratados a través de un discurso poético con fuerte predilección por lo simbólico y en el que prevalecía, en todo momento, la suficiencia de la palabra y del ritmo interno del poema frente a las disoluciones fragmentarias de la poética de la brevedad o la urgencia comunicativa de la poesía conversacional.

En Compañero paciente, el más reciente libro de Belmonte, la voz poética abandona la fortaleza inmanentista  de su visión y el concentrado lirismo de sus elaboraciones verbales –elementos distintivos, en sus mejores textos, de un barroco muy peculiar- para explorar registros más próximos a las formas confesionales, testimoniales o incluso lúdicas de la poesía social. Aunque prioriza el verso, se trata de un lenguaje de filiación prosaica, que tal vez deba mucho a la reciente incursión de su autor en la narrativa (Salvar a los elefantes, 2006) y en el que se apela, con inusitada frecuencia, a ese “otro” largo tiempo olvidado y que parece ser el centro del discurso literario de nuestra época: el lector.

Dividido en cinco partes, el libro nos remite, en su primera sección, Antes que lleguen las lechuzas, a textos embadurnados -¿signo de los tiempos?- con la pátina del militarismo. La segunda, Compañero paciente, es la parte más extensa y en la que se encuentran, acompañando al texto homónimo, algunos de los poemas más logrados del libro. Un acercamiento a lo nimio cotidiano sobresale en Limpiar los cristales, la tercera sección. En la siguiente, Congreso de poetas, el bardo/narrador se enfila, a la manera de Gombrowicz, contra poetas y demás escritores ganados para el autobombo. Por último, en Consejos para un perro callejero, es la escueta soberanía del aforismo la que le permite al poeta rastrear los pasos de una de las especies más entrañables del paisaje urbano.

 

LIBRETICA QUERIDA

 

Libretica querida
que te descoses lanzando
               imágenes al vacío
que te salvastes de varias mudanzas,
que has servido de morada a unos cuantos fantasmas,
olvidada en los zanjones, orinada por los gatos,
libretica querida que resistes
y no dejas de registrar la vida
con garabatos y borrones
Libretica querida: nunca sabrás
que algún día te llevará la corriente
o que serás pulpa de papel reciclado.
          Y cuando todo se acabe,
es decir, cuando la tinta se derrame
sobre la última página,
                                   te tocará vigilar
los sueños de la gaveta por tiempo indefinido
hasta que alguien te encuentre nuevamente
y escudriñe entre jeroglíficos
que serán pálidos reflejos,
cenizas de flores
que apenas evocarás.

 

.

 

CONSEJOS PARA UN PERRO CALLEJERO (SELECCIÓN)

 

 

34

 

Hacerte amigo del maestro parrillero

 

35

 

Escucharle las cuitas al vigilante

 

para que te deje dormir en la garita

 

36

 

Desconfiar de cualquier clase de perrito faldero

 

37

 

De vez en cuando juntarse con la pestilencia

 

38

 

Sentir con los ojos cerrados el olor de los jazmines

 

39

 

Sentir con los ojos cerrados el olor de los ausentes

 

 

 

 

Reseña hecha por Jesús Suárez, @jssuarezf en Twitter

Esta reseña fue publicada originalmente en el blog: http://www.undiasea.blogspot.com/

Escribir en la oscuridad

Nelson Rivera

Cierta obstinación, cierta insistencia. Vuelve una y otra vez a la cuestión medular del costo humano que cada ciudadano ha de pagar por el hecho de vivir, de forma prolongada, en estado de guerra. Cuatro de las seis conferencias reunidas en Escribir en la oscuridad (Random House Mondadori, España, 2011) se refieren al vacío que, con el paso del tiempo, se abre y ensancha, entre cada sujeto y la violencia que lo rodea. “Este espacio nunca permanece vacío, sino que se llena rápidamente de apatía y de cinismo y, por encima de todo, de desesperanza. De una desesperanza que es el combustible que hace posible que situaciones desesperadas persistan durante años, incluso generaciones”.

Habla el novelista judío David Grossman (1954), prosista de brillo, hondura y agilidad, ahora mismo una de las figuras mundiales de la ficción (he leído tres de sus novelas y todas comparten la propiedad de hipnotizar al lector), intelectual que ha asumido una postura fuera del dilema guerrerista ante el conflicto entre israelíes y palestinos: la de rechazar que la elección de ambos pueblos sea o ser víctima o ser agresor, sin que hayan otras opciones, distintas a las del miedo incesante (esta lectura de Grossman me ha hecho recordar esa frase de Pascal que dice: Pocas cosas nos consuelan porque pocas cosas nos afligen).

Para quienes permanecen sumergidos en un conflicto durante un tiempo prolongado, el mundo se encoge, se estrecha. Los mecanismos personales de identificación con el dolor del mundo se inhiben. No escuchar, no pensar, evitar sentir, reducir la calidad y la cantidad del lenguaje, conformar la comprensión a clichés y frases hechas. Se convierte así al enemigo en un limitado y gastado listín de prejuicios y generalizaciones.

En otro plano, Grossman, un prodigioso maestro en el arte de crear personajes e historias, se interroga por la voluntad de comprender al ser humano, que es objetivo inalienable de su oficio. Su conclusión nos interroga: nos protegemos, nos defendemos de los enemigos, pero también del prójimo, “de la irradiación de su interioridad hacia nosotros”. También por ese abstenerse ante el otro, por ese retroceder, pagamos un alto precio: nos alejamos de la comprensión, de las maravillas que son la esencia de la gente que nos rodea.

En el Grossman pensador, en el individuo que, a pesar de haber perdido un hijo en la guerra, se afana en la construcción de un lugar en  el mundo que escape a la polaridad, hay algo ingenuo y conmovedor. Pero, a pesar de ello, su vinculo con la realidad no se resquebraja nunca: “tal vez la única libertad que un hombre puede tener frente a cualquier arbitrariedad: la de expresar lo trágico de su situación con sus propias palabras”.

 

@nelsonriverap en Twitter

Los escritores también tienen su #Librodeldía

Santiago Roncagliolo, escritor peruano autor de:

Pudor, Editorial Alfaguara (2004), Abril Rojo, Editorial Alfaguara (2006), La cuarta espada, Editorial Debate (2007), Tan cerca de la vida, Editorial Alfaguara (2010)

 

 

¿Cual es tu libro del día?

Ahora mismo leo biografías de actores y directores de cine. De momento, las de Stanley Kubrick, que era un obsesivo autista. Y la de Peter Sellers, que estaba mucho más loco todavía. Me encanta leer sobre cómo convierten su locura en su trabajo, porque eso es también lo que hago yo.

¿Algún  placer culposo literario?

Stephen King. Pero ya que no he podido dejar de leerlo, he decidido dejar de ocultarlo. En realidad, creo que es un gran escritor, aunque todos mis amigos digan lo contrario.

¿Un libro que haya marcado un antes y un después?

La Tía Julia y el Escribidor de Mario Vargas Llosa. Cuando vi que se podía hacer algo así, decidí ser escritor.

@twitroncagliolo en Twitter

#Librodeldía del jueves 17 de mayo de 2012

Raquel_Leno #LibroDelDia: La ladrona de libros de Marcus Zusak. Conoce la historia de Liesel durante la Alemania nazi contada por la muerte.

jtvilla “Es posible que sea ingenuo, descocido y apabullante. Pienso que es un cuento”. #librodeldia instagr.am/p/KwMTXhis8_/

centenoIsrael Redentores de Enrique Krauze, mi #librodeldia lockerz.com/s/209775196

leninperezperez Mi #librodeldia es Adiós mariquita linda, de esa máquina kitsch llamada Pedro Lemebel. yfrog.com/nw9s9vjj

FranCappiello #Librodeldía Los Peores de la Clase de Federico Vegas y Caracas Muerde de Hector Torres, excelentes crónicas de la ciudad

LennisRojas Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, de David Foster Wallace es mi #librodeldia yfrog.com/h7zidcykj #genial

mircoferri mi #librodeldia es “Gómez, el amo del poder”. Si se cambian las fechas y los nombres de los actores funcionaría perfectamente en esta época.

elproyectordedo Mi #LibrodelDía es El Retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde por el prefacio y la escena entre Dorian y la actriz enamorada

ellibrero Los peores de la clase (Lugar Comun) Federico Vegas #librodeldia @ficcionbreve @EldoctorNo @EdLugarComun @BibliotecaGZ

ellibrero La Gran Novela Latinoamericana (Alfaguara) Carlos Fuentes #librodeldia @BibliotecaGZ @ficcionbreve @AlfaguaraVzla @EldoctorNo

ellibrero Liubliana (Bruguera) Eduardo Sànchez Rúgeles #librodeldia @ficcionbreve @BibliotecaGZ @EldoctorNo @EdicionesBVzla

Magarosas Mi #librodeldía es Ropa interior de @WendyGuerraT Editorial Bruguera

DLiteraria #librodeldía “Aura” de Carlos Fuentes

DulceMRamosR Bonus Track #Librodeldía “La muerte de Artemio Cruz” de Carlos Fuentes

DulceMRamosR Evelio Rosero “La carroza de Bolívar” @RT @rodcasares: ¿Cual es tu #Librodeldía?

mnahmens Mi #librodeldía “La tejedora de sombras” de Jorge Volpi

elperronaranja Nuestro #librodeldía es La Montaña Mágica de Thomas Mann #RetoLaMontañaMágica El 4 de Junio es el foro para discutir la novela.

rodcasares Liubliana de @sanchezrugeles editado por @EdicionesBVzla es uno de mis #Librodeldía (no dejen de leerlo)

polapolillita #librodeldía La tierra de las cuevas pintadas de Jean M. Auel. El super esperado ultimo libro!!! Ya lo estoy leyendo

Daniel_Fermin #LibrodelDia Caracas muerde, de @hectorres (@ed_puntocero). El sábado sale una entrevista en El Universal.

ranaencantada “Dime”, Aidan Chambers @FCEMexico @FCEVenezuela Desde su experiencia, Chambers nos cuenta cómo compartir con éxito la lectura #librodeldía

CuentosyJuegos #Librodeldía Chamario de Eduardo Polo es un libro de poemas que puede llegar a estar entre tus favoritos, compártelo con tu hijo.

johnmanuelsilva Mi #LibrodelDía es VIII Concurso nacional de cuentos Sacven 2011, disponible en: li.co.ve/gJu

pikivil #librodeldía: Verano de Coetzee en Evitando Intensidades: Autorretratos evitandointensidades.blogspot.com/2011/06/autorr…

RociLucy Mi #librodeldía es Caracas muerde, de Héctor Torres (@hectorres). Muerde y se ensaña, agrego, desde una cola infernal en Boleíta.

cotidiana Mi #LibroDelDia Más pertinente imposible: “Caracas Muerde” de Héctor Torres @hectorres

dubraskafalcon “Sauce ciego, mujer dormida” Murakami :D RT @rodcasares: ¿Cual es tu #Librodeldía?

rafaelmata1 Estoy leyendo “Dragon in the Tropics” de J. Corrales y M. Penfold. Alternativa visión del proceso pol. venezolano #librodeldía @rodcasares

Buscandolibros @rodcasares Cualquiera de Mario Benedetti en conmemoración de su muerte #LibroDelDía

thenymphmary Por supuesto que mi #librodeldia es “Caracas muerde” de @hectorres. Tanto, que anoche durmió entre mi esposo y yo! ☺

ceemero #Librodeldía «AURA» de Carlos Fuentes. Mi primer libro del autor comprado en la Librería Suma, Sabana Grande.

marujita21 #Librodeldía “At The Edge of The Lighthouse” by Gabriel J.M. a page-turner #mystery edgeofthelighthouse.blogspot.com/2012/02/this-i… by @GABRIELJMwriter

lenbe #librodeldía enganchada a El año que trafiqué con mujeres….

libreriasonica Con la balacera como soundtrack, mi #librodeldia es CÓMO LLEGÓ LA NOCHE de Huber Matos bit.ly/JiOpXN

ManuelOcando #librodeldía #juevesdelibros “El Coño de Irene” de Louis Aragon, un libro que le gustaria a @Nalgasylibros

epifitas cualquier poemario de Charles Bukowski, como 30 poemas de Mondadori, es mi #librodeldia

hhurtadog Para mi el #Librodeldía es #GolpealVacío de @EdLugarComun. Recomendado para aproximarse desde la distancia a los hechos de abril de 2002

pikivil #librodeldía “El adiós del principiante” (The beginner’s goodbye) de Anne Tyler, acaba de salir en los Estados Unidos y la bajé por Kindle

pimpina Entre dentellada y dentellada de “Caracas muerde”, de @hectorres #librodeldía

Esclvsa Hoy #juevesdelibros mi #librodeldía no podía ser otro que: “La muerte de Artemio Cruz” de Carlos Fuentes.

Lapeilustrada ¡Buenos días! Abrimos el salón votando por el que será nuestro #Librodeldia ¿Alguna recomendación?

quelibroleo #librodeldía : ‘Novísimas aventuras de Sherlock Holmes’ bit.ly/xiA6LW La parodia del gran Jardiel Poncela sobre el célebre detective

A sangre fría: El abismo de lo humano

A Sangre Fría es mucho más que el fascinante relato de un crimen atroz. Recorre las fronteras de la condición humana y se asoma a un abismo donde todo es más de lo que parece.  La sutileza de las descripciones, la complejidad de los personajes y la inexplicable violencia del asesinato, se conjugan para revelar un mundo que no admite términos absolutos, en el que abstracciones como el amor, el mal o la misericordia sirven más para confundir que para comprendernos a nosotros mismos.

Los matices, las desmesuradas circunstancias y peculiaridades de la realidad en que habita la novela nos obligan a suspender el juicio y a observar minuciosamente un mundo de hombres comunes: padres e hijos, extraños y vecinos, víctimas y asesinos. Tan lejano en la distancia y en el tiempo pero tan cercano a nuestras experiencias y secretos, a la enemistad y al recelo presente en todas las épocas y en todos los lugares.

Una historia de seres ordinarios, desgarrados entre el bien y el mal, que a veces aman y otras odian, pero que siempre sueñan y desean, porque nunca es suficiente para quienes se saben libres. Una libertad que recuerda que la vida nunca es lo que quisiéramos y que las fuerzas invisibles del destino operan sin que lo notemos, entrelazando nuestros caminos en un azar imposible que se muestra calculado, dibujando un sentido que aun no puede sernos revelado.

Una meditación sobre el dolor y el perdón, sobre la delgada línea roja, la de la sangre, que separa a los hombres de los criminales, a lo humano de lo monstruoso. Y conduce a las heridas del pasado, aquellas que erosionan la mente y el corazón, hundiéndolos en un espiral descendente en el que solo es posible caer. Tal vez la redención no se encuentre al alcance de todos.

¿Qué importa cómo y cuándo terminan las historias, si al final siempre espera la muerte? Poco…y mucho, pareciera contestar Capote, enredado en una paradoja con la que todos debemos vivir.

Reseña hecha por: Daz Medrano, @Dazmedrano en Twitter

Un artista de la obediencia

Luis Yslas Prado

“Los que obedecen suelen ser una copia exacta de los que mandan”.

Jakob von Gunten, de Robert Walser

En la pasada feria de la lectura de Altamira compré Jakob von Gunten, editado por Alfaguara y traducido por Juan J. del Solar. Lo hallé medio escondido en un stand de libros usados, y lo tomé entre mis manos con el entusiasmo de quien da por fin con una obra largamente esperada. Desde hacía años, o para ser más exacto, desde que devoré las páginas de Bartleby y compañía de Enrique Vila-Matas, había querido leer algún texto de Robert Walser, ese extraño escritor suizo cuya máxima aspiración en la vida era ser “un cero a la izquierda”.

En efecto, Walser pertenece a esa singular casta de artistas que Vila-Matas ha calificado como bartlebys; esto es: “seres en los que habita una profunda negación del mundo”. Rimbaud, Rulfo, Salinger, Hofmannsthal, Hölderlin y el propio Walser, entre otros, conformarían esa galería de “raros” que por alguna misteriosa razón, o acaso por un desasosiego existencial sin fondo, renuncian a la literatura, o hacen de ella un territorio para esbozar lo inacabado, para borronear el abandono. Artistas que ante el llamado –exterior o interior– a escribir, sólo atinan a responder entre murmullos que, como el célebre Bartleby del cuento de Melville, “preferirían no hacerlo”.

Robert Walser nació en Biel (Suiza) en 1878. Entre Zurich y Berlín desempeñó varios oficios, entre ellos, uno para el cual se preparó en su juventud: el de servicio doméstico. Publicó narraciones breves y poemas que fueron durante mucho tiempo olvidados, y fue admirado por Franz Kafka –ese otro bartleby de la lengua alemana–, quien consideraba a Walser un genio literario. Éste, sin embargo, dudó siempre no sólo del valor de su escritura, sino de su propia existencia. Procuró vivir bajo perfil, en la mayor nulidad posible, e incluso los últimos 28 años de su vida permaneció recluido en instituciones psiquiátricas, a las que ingresó voluntariamente, apertrechado en un silencio que era también su forma más radical de negación. Su renuncia es acaso una de las más drásticas de la literatura, sólo comparable con la de Hölderlin, quien también fue silenciado tanto por la locura como por el síndrome bartleby. “Robert Walser –apunta Vila-Matas– amaba la vanidad, el fuego del verano y los botines femeninos, las casas iluminadas por el sol y las banderas ondeantes al viento. Pero la vanidad que él amaba nada tenía que ver con la ambición del éxito personal, sino con ese tipo de vanidad que es una tierna exhibición de lo mínimo y de lo fugaz. No podía estar Walser más lejos de los climas de altura, allí donde impera la fuerza y el prestigio: ‘Y si alguna vez una ola me levantase y me llevase hacia lo alto, allí donde impera la fuerza y el prestigio, haría pedazos las circunstancias que me han favorecido y me arrojaría yo mismo abajo, a las ínfimas e insignificantes tinieblas. Sólo en las regiones inferiores consigo respirar”. Esa respiración de Walser, que resistió durante casi tres décadas en los sombríos laberintos del manicomio, cesó el día de Navidad de 1956, en su tierra natal, mientras paseaba por la nieve.

Jakob von Gunten, publicada en 1909, es la primera obra que leo de Walser. Su protagonista narra la historia de su ingreso a una escuela de servicio doméstico en la que sus condiscípulos son entrenados para obedecer. “Aquí se aprende muy poco –se lee en el primer párrafo–, falta personal docente y nosotros, los muchachos del Instituto Benjamenta, jamás llegaremos a nada; es decir, que el día de mañana seremos todos gente muy modesta y subordinada”. El director, M. Benjamenta, ejerce una poderosa influencia entre los alumnos, a pesar del modo despótico con el que impone el orden. Los profesores son escasos, o padecen una extraña abulia que les impide enseñar. Las clases se suceden en un ambiente sombrío, bajo una metodología mediocre. Los alumnos más destacados no son los más creativos, sino los que han logrado hacer de la mansedumbre su mayor singularidad. Son evidentes las correspondencias entre esta historia y la propia vida de Walser, quien no sólo asistió a una escuela muy parecida a la del relato, sino que trabajó como mayordomo en una mansión a orillas del lago de Zurich. De manera que el personaje Jakob von Gunten es la voz por la que Walser cuenta una historia mordaz que es a un tiempo una recreación de sus días de estudiante, y un anticipo, en clave ficticia, de los años de sumisión y miseria que azotarían a Europa durante la I y II Guerra Mundial.

“Sé perfectamente lo que es un alumno del Instituto Benjamenta, de esto no me cabe duda –afirma el joven Jakob–. Un alumno semejante no es otra cosa que un magnífico y redondo cero a la izquierda”. Y en ceros a la izquierda, precisamente, quisieron convertir a súbditos y enemigos tanto el fascismo como el nazismo. De modo que la renuncia escritural y existencial de Walser, y hasta su repentina locura, no sólo resultan premonitorias a la luz de lo que ocurriría años después en la historia europea, sino que ofrecen una respuesta irónicamente desoladora a la pregunta sobre el sentido del ser humano dentro de un contexto autoritario. El Instituto Benjamenta puede verse entonces como un ambiente falaz en donde la sumisión y el fracaso parecieran ser los atributos del verdadero reino de los hombres.

Pero también, ya más acá en el tiempo y la geografía, el Instituto Benjamenta no ha dejado de impartir su cátedra de obediencia. Todavía es posible ver la multiplicación de ceros a la izquierda –pero sin el talento de los bartlebys artistas– que incluso llegan a dirigir la nación, según sus más bajos intereses. En ese sentido –terrible sentido– la obra de Walser aún resuena con vigencia, a pesar de su renuncia, o acaso gracias a ella, en estos días de sometimientos y derrotas.

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