Tibisay Guerra

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Misionero de nuevo mundoEste primer volumen de un total de tres, recrea la conquista española en Venezuela. Está basado en las crónicas de José de Oviedo y Baños, quien fue Alcalde de Caracas y primer historiador venezolano.

Utilizando una narrativa exquisita, Celis nos lleva a conocer la historia de Fray Salvador Cepeda, misionero español que viaja desde Barcelona hasta las Indias con su hermano Bartolomé como parte de una gran flota de Tierra Firme y convencido de que su misión primordial en este viaje es dar a conocer el amor de Cristo en lo que sería la expedición de conquista hacia la tierra de los indios caracas y bajo el mando de Diego de Losada.

En un largo y peligroso recorrido,  Salvador se enfrenta a una realidad salvaje. Es así como resuenan con terror entre los expedicionarios nombres como Terepaima, Paramaconi y el más temible: Guaicaipuro, comandante de las fuerzas indias en el valle de los caracas. Pero también se deja seducir por lo inédito de una tierra bendita por su naturaleza y lo incauto pero valiente de su gente.

Siguiendo los pasos de Francisco Fajardo y a lo largo de un Guaire poco profundo pero cristalino, se encuentran con la tribu toromaya. Es aquí donde la voluptuosidad y belleza propias de la india venezolana se manifiestan a través de Apacuana, sobrina de Paramaconi y prometida de Baruta. Esta india y su encanto, juegan un papel fundamental en un inédito desorden “corporal” de Salvador. “ Ella olía a humo y a cenizas, a tierra y a onoto con vestigios de sudor fresco, pero era otro el aroma perturbador que me llamaba.” El erotismo también se recrea de manera deliciosa “me envolvió en un melado de besos y palabras dulces(…) me enseñó a adorarla hasta que su cuerpo convulsionó en una explosión de una delicia incalculable.”

Resalta la escritora de manera determinante, el porte e ímpetu de nuestros caciques: “Catia era alto y con una fortaleza de cuerpo y carácter que lo convertían en un gran líder.” En este punto no pude evitar decir en voz alta: Por eso es que .

La fe en Dios juega un papel fundamental para Salvador, pero a lo largo del recorrido, viviendo de cerca la pureza de nuestros indígenas y siendo testigo de la malicia de algunos expedicionarios, hace que él mismo ponga en duda el acto de evangelización.  Es como descubrir, después de tanto tropiezo, que serle fiel a su esencia está por encima de todo.

Como he debido dejar claro desde el comienzo: soy una lectora novata. De las que lee de noche o madrugada por falta de tiempo y de las que amanece abrazada al libro de turno. Algunas veces con más fruición que otras, esta fue una de ellas.

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@Tibiwar en Twitter

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