El Rey del Mundo y su tiempo
Iván González Romero
@IvanGonRom

 Escoger lo más sobresaliente que tiene el Rey del Mundo, es la posibilidad de aproximarse y conocer los rasgos más importantes de la personalidad que rodearon a Muhammad Ali dentro y fuera del ring. Conocerlos a todos ellos y a sus circunstancias permite entender, aun con el paso del tiempo, la importancia del primer púgil que ganó tres veces el campeonato mundial de todos los pesos. David Remmick, el autor, logró la tarea y ha dejado satisfechos a quienes han pasado por sus páginas.

Iba a ser difícil que no lo lograra. Remmick es uno de los más prestigiosos periodistas contemporáneos en el mundo. Laureado y reconocido, es el editor de la revista The New Yorker, una pieza posmoderna de la escritura, donde ha desarrollado gran parte de su obra, aunque ya había hecho carrera desde las páginas de The Washington Post, donde escribió sobre deportes. Por eso no se le debió hacer difícil “como un peso pluma” al tratar de develar las interioridades del duro mundo del pugilismo.

Es libro va revelando secretos que, si bien se conocían, jamás habían sido observados tan de cerca. Los adversarios más duros de Ali, a quienes encaró a comienzos de su carrera cuando se le conocía como Cassius Clay, tienen un espacio en estas páginas para ser escudriñados y diseccionados bajo la lupa de un reportero agudo. Sonny Liston, Vietnam, Floyd Patterson, el racismo del Kentucky donde creció, Joe Louis, el mundo de la nación del Islam, las leyes y las mafias que controlaban a Estados Unidos, todos son desnudados y mostrados en estas páginas.

Hay muchos hallazgos en estas páginas que sorprenden. La proximidad que logra el autor con Liston y Patterson permite conocer cuán vulnerables eran esos grandes campeones lejos de los ensogados. De esa humanización no escapa Ali quien fue, como no, una de las máquinas publicitarias más importantes de toda la historia de los deportes, pero también un personaje que tuvo convicciones, mujeres, dinero y todo lo que la fama le pone a los grandes íconos.

Alguna vez leí que El Rey del Mundo no puede ser considerada como una biografía de Muhammad Ali, en el más estricto sentido de la palabra. No se le cataloga así porque no contiene los pormenores de sus tres combates con Frazier ni su combate épico, a saber, su mítico careo ante George Foreman en Zaire, donde recupera su corona. Remmick pudo ahondar en esos combates en esta obra aunque para el momento de la primera edición del libro, en 2001, se pensó que había dejado la mesa puesta para una continuación, pero parece que el propósito de retratar la magnitud del llamado “Más Grande” queda cumplido acá.

A mí juicio, El Rey del Mundo es uno de los libros biográficos más vibrantes sobre deportista alguno. Son muchas cosas sobresalientes las que se pueden encontrar acá, como las mini biografías de los campeones que cedieron su trono (son historias que se repiten en casi todos los boxeadores del mundo entero) o el retrato político de la sociedad estadounidense. Lo único malo es que el libro, a pesar de ser un libro de culto y una pieza convertida en bestseller, no fue reeditado a pesar de la elevada demanda que tiene entre amantes y detractores de este deporte.

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